• Eugenia Aramburu

¡Hagamos un video!


En una reunión de departamentos de marketing, comunicación o ventas es muy frecuente escuchar la siguiente frase “hagamos un video”. Y cuando eso pasa hago la siguiente pregunta : ¿para qué?. Y en ese momento invade el recinto un silencio sepulcral. Los integrantes de la sala empiezan a mirarse entre sí.


Quizás resulte un poco exagerado, pero no lo es. Es muy frecuente que un video se convierta en un fin en si mismo, sin ser incluido dentro de una estrategia de comunicación como un elemento más que valioso que puede ser explotado en diferentes formatos y soportes.


Al incluir videos dentro de una estrategia de comunicación con un objetivo claro, seguramente la inversión en producción será bien aprovechada y muy probablemente se decida hacer más de un corte -con diferentes ángulos de historias- que colaborarán con la consecución del objetivo del proyecto.


Es una realidad que producir imágenes no es barato. Pero el outcome de ellas puede ser alto. Las redes sociales están plagadas de videos profesionales pero también de producciones realizadas por los usuarios o consumidores, estas últimas son muy económicas y tienen un altísimo poder de engagement.


El secreto es que la producción de imágenes esté dentro del paraguas de una estrategia integral de comunicación. De esa manera va a haber valido la pena la inversión y los esfuerzos.